Dios

Al principio es lejana claridad

al acercarnos

sentimos su tibieza

y vemos la inmensa llama.

Multicolor llama

que nos atrae

quema nuestro cuerpo

enceguece nuestros ojos

con su resplandor de [ilegible] eternidad.

Nuestro espíritu, entonces, ES

y somos felices

con una felicidad de siglos

sin color, pues los tiene todos,

sin forma, pues las tiene todas,

sin tiempo, pues es infinito.

22-V-64 Bs.As.