MI MUNDO


Hay un canto

que dicen que nunca empezó

y que se oirá

hasta que alguien lo quiera escuchar.

Querer es matar.


Los ojos centelleantes

van por las noches;

se encuentran y se aman.

Solo es amor

aquello que es eterno y fugaz.


Mi voz

(torrente sin respuestas)

en mi mundo calla

con un silencio

que casi es eternidad.


Mis lágrimas

(son sangre que se derrama día a día

y me mata y me sigue matando)

allá son algo tan lejos

que no sé si algún día lloraré.

26-XII-64