Yo sueño con las tumbas

donde mis antepasados tienen frío

y con el frío que yo también tendré.


Mi rostro será gris intenso

y con mi llanto tallaré el mármol.

Mis ojos de sueños imposibles

(soles y celestes lejanías)

estarán fijos en las rejas

corroídas por el mismo tiempo

que mató mis celestes sueños.


Yo estuve en los parques

de las rubias cabelleras.

Mi cuerpo fue tostado

por las lunas amarillas.


Mis ojos fueron infinitos

en los ojos imposibles.


Yo estuve en un lago sin límite

de aguas verdes y transparentes.

Donde junto con mi melancolía

nadaron figuras muy claras

que fueron mías en el lecho del lago

que nunca tuvo fondo para mis sueños.


Yo estuve en las noches vagas

donde el sol casi era luna

y donde mis sueños

(alentados por los murmullos

de las figuras de largas y negras cabelleras)

casi fueron infinitos.


Yo fui la alegría del sol de octubre

y fui el canto de mil figuras.

Seré el frío del mármol de mi tumba

seré el sollozo de los ojos imposibles.

24-IX-64