Mi cuerpo vibra

y mi ser vibra.

Mis manos

aletean en el espacio

mi cuerpo está en la noche y en el día.

El sonido hace eco

en cada fibra de mi ser

y en el espacio y en el mundo.

El sonido es sordo

y es fino y hiere.

Yo soy y no soy.

Mi corazón es ritmo

el mar es ritmo.

El sonido en un último estertor

se pierde en el largo laberinto.

Y en la noche

mis ojos buscan paz.

Los ecos se suceden

en un infinito redoblar.

Y en la noche

mis ojos buscan paz.

1-IV-64 Bs.As.