No me digas
que el cielo es celeste,
pues yo lo veo violeta.
No me digas
que los hombres mueren
pues yo creo que solo duermen.
no me digas nada
pues yo lo sueño todo
y lo veo como es;
del color del infinito.
No me digas
que nuestro amor
algún día terminará
pues yo solo creo en lo eterno.
Yo todo lo sueño
pues todos los sueños son ciertos
y todo lo cierto son sueños.
10-VI-64