Hoy escuché mi llanto
con tantos tonos
que quisiera conservar alguno.
Hoy me siento, no, ni siquiera me siento.
Quisiera besar unos labios.
Escribo, pero quisiera escribir sangre.
Toda mi sangre junto con la de mi padre.
Cómo me costó escribir padre, cómo cuesta
decir padre.
Tengo miedo de nombrar algo demasiado sagrado
para mi boca y para mis letras.
Quisiera arañar mi rostro hasta que ya no fuera mío.
Con una palabra el mundo está en este papel
y con un sollozo el mundo gira al revés.
26-XII-64